Quien soy, como empecé
Nací en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, para ser más precisa en el barrio
de Caballito, cerca de la cancha de Ferro, hincha fiel por herencia, un 19 de
Septiembre de 1958, rodeada de una infancia feliz y libre, cosa que se extraña
ahora; con padres habilidosos, una mamá buena ama de casa que cose y teje muy
bien y un padre aunque ya ausente muy presente, con gran habilidad para el
dibujo, el trabajo manual principalmente en madera, pienso que estaría
orgulloso de mis "obritas". Así me crié en un ambiente donde trabajar con las
manos es un placer, cosa que trajo algunos inconvenientes en la escuela hasta
que me creyeron que era yo quien hacía las cosas y pasé a ser la habilidosa
del grupo.
Con el correr del tiempo, el simple dibujo o bordado pasaron a ser un
compañero más en mis días, asi fue como al formar mi familia, por mi casa no
pasó la mano ni la imaginación de persona alguna, todo está hecho por mí,
compartiendo los gustos con mis seres queridos.
Un día mirando tele pensé en ir a aprender algo más y fue como encontré a mi
profesora de arte Gilda Martins de Moura, una brasilera que supo sacar de mí
todo loque guardaba dentro...
Hoy, con más de 10 años juntas, es más una amiga que una profesora, es mi
crítica, mi aliento, mi cable a tierra, que a su vez deja volar mi imaginación
por los más diversos caminos del arte.
Todos estos años me dediqué a decorar mi casa, mi casa de veraneo, a regalar
cuadros, adornos, bordados y tejidos a mi familia y amigo-fami... Creo o estoy
segura que lo más importante en cada trabajo no es el mismo en sí sino el amor
que pongo en cada pincelada o en cada punto realizado. Al comenzar mi trabajo
ya está en mí el lugar o la persona a quien va dirigido, y mi impronta está
más llena de amor que de trabajo en sí, en cada pincelada o en cada punto, va
una caricia al alma, un beso al corazón de mis afectos que espero sepan
apreciar.
Por eso, hoy quiero compartir con todos ustedes mi pasión por la pintura y las
manualidades, darles en cada trabajo un poco de cariño y demostrarles que no
existe "no puedo, no tengo tiempo", el "no" no figura cuando uno quiere, ama y
le gusta con el alma lo que hace. Siempre hay un momento para el disfrute,
para el amor...